Vitaminas para la fiebre glandular

Vitamina B12

La fiebre glandular o la mononucleosis infecciosa es una enfermedad viral causada por el virus Epstein Barr. Provoca síntomas como dolor de garganta, fiebre, fatiga, pérdida de peso y pérdida de apetito. La infección suele propagarse por la saliva y los síntomas duran de dos a tres semanas o más. Junto con medicamentos para el dolor y medicamentos antivirales, ciertas vitaminas y suplementos naturales pueden ayudar a tratar y controlar la fiebre glandular.

Vitamina C

La vitamina B-12 es un componente de la vitamina del complejo B que es importante para el metabolismo. También ayuda en la formación de glóbulos rojos y el mantenimiento del sistema nervioso. Una deficiencia de esta vitamina puede sin embargo conducir a la anemia y la supresión inmune, así deteriorando la capacidad del cuerpo para combatir patógenos, como el virus de Epstein Barr. La vitamina B-12 se puede obtener de una dieta equilibrada que consiste en alimentos, tales como huevos, Carne, aves y productos lácteos. Los suplementos vitamínicos B-12 y B también están disponibles sin receta médica y generalmente son bien tolerados siempre que se sigan las instrucciones de dosificación.

Vitamina D

La vitamina C es una vitamina soluble en agua que es esencial para el crecimiento y el desarrollo. Ayuda a reparar y mantener los tejidos del cuerpo y promueve el funcionamiento adecuado del sistema inmunológico para combatir los patógenos. Los cítricos, las fresas, las hortalizas de hoja verde y los cantalupos son buenas fuentes de vitamina C, que también pueden obtenerse de los suplementos sintéticos disponibles en las farmacias locales. Controlar la ingesta como sobredosis puede conducir a malestar estomacal y diarrea.

Vitamina E

La vitamina D es una vitamina soluble en grasa que se puede encontrar en los alimentos, tales como productos lácteos, carne, pescado y ostras. Cantidades significativas de vitamina D también pueden ser producidas endógenamente por el cuerpo humano en la exposición a la luz solar. Además de mantener los huesos sanos, la vitamina D, según un estudio publicado en la edición de 2007 de “Medical Hypothesis”, también modula la respuesta inmune al virus Epstein Barr. También puede ayudar a prevenir las condiciones causadas por ella, como la esclerosis múltiple y fiebre glandular. Los individuos con deficiencia de vitamina D pueden adquirirlo a partir de suplementos sintéticos. Sin embargo, lo mejor es hablar con un médico antes de tomarlos como un uso excesivo crónico puede conducir a cálculos renales, vómitos y dolores musculares.

La vitamina E es otra vitamina antioxidante que tiene la capacidad de neutralizar los radicales libres formados en el cuerpo como resultado de varios procesos metabólicos. También promueve una función inmune saludable y se puede encontrar en alimentos como germen de trigo, aceitunas, nueces y callos. Los suplementos de vitamina E también se pueden comprar sin receta médica. Sin embargo, MedlinePlus advierte contra el uso crónico de estos suplementos, ya que puede aumentar el riesgo de muerte. Es mejor hablar con un médico para el uso apropiado.