¿Qué causa la fiebre en las personas con diabetes?

Cistitis

La fiebre es a menudo un signo de infección en algún lugar del cuerpo. Es una función importante del sistema inmune que a veces sirve para matar al organismo invasor. Las personas con diabetes son propensas a varios tipos de infección. Es importante que una persona con diabetes busque tratamiento para una infección o una fiebre crónica de origen desconocido, ya que una enfermedad aguda puede hacer que la diabetes sea más difícil de manejar.

Tordo oral

El Manual de Merck para profesionales de la salud señala que las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de infecciones del tracto urinario. La gravedad de este tipo de infección es a menudo peor en las personas con diabetes que la que se encuentra en una persona sin diabetes. A menudo, una infección del tracto urinario afecta a la vejiga, una condición llamada cistitis. Una fiebre baja puede desarrollarse con cistitis y otras infecciones del tracto urinario. El tratamiento típicamente consiste en antibióticos orales. Merck indica que una persona con diabetes puede necesitar un tratamiento más prolongado.

Úlcera del pie infectada

Tordo es una infección por levaduras que se produce en las zonas húmedas del cuerpo, como la boca. MedlinePlus, un sitio web mantenido por los Institutos Nacionales de la Salud, indica que una persona con diabetes tiene un mayor riesgo de recibir candidiasis en la boca porque los niveles elevados de glucosa en la saliva sirven como alimento para la levadura. El tordo oral puede causar una fiebre baja, explica el texto, “Enfermería Médico-Quirúrgica”. Una prescripción de enjuague bucal anti-hongos o pastilla se prescribe a menudo para tratar el tordo oral.

Los problemas de los pies son una preocupación seria para las personas con diabetes. Pueden desarrollarse fácilmente debido a una combinación de mala circulación y daño a los nervios que permite que un problema menor empeore. Las úlceras en los pies pueden infectarse fácilmente, caracterizadas por enrojecimiento, drenaje con olor fétido o tejido muerto. Una fiebre puede estar presente, pero a veces un diabético no tendrá fiebre a pesar de la infección en una úlcera de pie porque la mala circulación no promueve las defensas naturales del cuerpo. El tratamiento para una úlcera de pie infectada a menudo consiste en antibióticos, medicamentos tópicos y cambios frecuentes en el apósito. El médico puede tener que cortar tejido muerto o amputar el pie si el tratamiento no tiene éxito.